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22 ene 2009

Cristina y su despedida de Cuba con el Comandante Fidel Castro

"Hablamos de todos los temas. Lo vi muy bien, charlamos de la situación internacional", sostuvo Cristina al llegar a la Embajada de Argentina en Cuba, confirmaron fuentes oficiales.

La reunión, que se extendió por poco más de media hora, se desarrolló entre la visita que hizo por la mañana la Presidenta a la Escuela Latinoamericana de Medicina, acompañada por el presidente cubano, Raúl Castro, y el encuentro en la Embajada.

"Seguro me van a perdonar por llegar tarde, es porque estuve con Fidel", dijo la jefa del Estado al arribar a la residencia diplomática, donde se desarrolló un encuentro con residentes argentinos.

Ante la algarabía de la comitiva presidencial, dio detalles del encuentro.

"Estuvimos hablando con el comandante Fidel Castro acerca de mi visita a Cuba y compartiendo cosas de la realidad internacional. Obviamente el primer tema que abordamos fue la asunción del presidente Obama en los Estados Unidos", precisó, según consignó la agencia estatal Télam.

En ese marco, dijo que Fidel había seguido "atentamente" la transmisión de la asunción de Obama y que "dijo que el presidente es un hombre sincero y que cree en lo que está diciendo y haciendo".

"Me dijo que realmente tiene buenas ideas, pero ojalá las pueda llevar adelante", sostuvo.

La Presidenta, además, relató que Fidel le había enviado una carta ayer en la que destacó el discurso que ofreció en la Universidad de La Habana.

Histórico encuentro. Cristina guardó esperanzas hasta último momento de poder ver al convaleciente líder cubano, pero esa posibilidad parecía lejana dado el fragil estado de salud de Castro, cuya imagen fue difundida por última vez el 18 de noviembre pasado, en una fotografía junto al presidente chino, Hu Juntao.

Tras esa visita, el líder cubano recibió al mandatario ruso, Dimitri Medvedev, pero no se divulgaron imágenes del encuentro. Recientemente, ni Martín Torrijos, de Panamá, ni Rafael Correa, de Ecuador, pudieron verlo.

Castro publicó su última "reflexión" el 15 de diciembre pasado. Sólo apareció en la prensa oficial cubana una corta felicitación por el 50 aniversario en enero de la revolución que lo llevó al poder y en cuyos festejos fue el gran ausente.

Más integración. Horas antes del histórico encuentro, la jefa del Estado volvió a abogar por una mayor integración entre los países de América latina y aludió, aunque sin dar precisiones, a "injerencias" que pretenden obstaculizar ese proceso.

Fue antes de abandonar la isla para partir a Caracas, en una visita que estará marcada por un tema excluyente: la indemnización por la nacionalización en Venezuela de Sidor, una siderúrgica del grupo argentino Techint.

"Hoy estamos construyendo la posibilidad, no sólo de cambiar nuestro país, sino de ayudar a toda la región en el proceso de integración y cambio que estamos llevando adelante como reaseguro de una transformación perdurable que asegure una vida diferente para millones de latinoamericanos", afirmó la jefa del Estado ante un grupo de estudiantes de medicina argentinos y del resto de la región.

Fue en este contexto que aludió a que ese proceso debe continuar "pese a las injerencias que quieren impedir la transformación". Pronunció esta frase un día después de haber condenado el bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba, casi en simultáneo con la asunción de Obama.

Además, aprovechó para elogiar a Raúl Castro y a los estudiantes, que seguían su discurso atentamente. "Quiero agradecerle querido Raúl a usted y a todos estos jóvenes por el esfuerzo que hacen. Quiero agradecer al hermano pueblo de Cuba. Esto que ustedes hacen por su perfeccionamiento y vocación es también un ejercicio de integración latinoamericana que nos permitirá seguir transformando la realidad", celebró.

"¿Quién es Ana?". La Presidenta terminó su discurso con un "Viva Cuba, viva la Argentina", pero enseguida debió volver al estrado. Fue después de que los estudiantes le regalaran una bata de médico y un estetoscopio. "Esto me va a servir para ver si algunos tienen corazón en la Argentina", dijo sosteniendo en alto el instrumento. Rió y se abrazó con Castro.

Antes de despedirse, se ocupó de averiguar, a los gritos, si entre los jóvenes argentinos había algún patagónico. "¿Alguien es de Santa Cruz?", quiso saber sonriente. La falta de respuesta la obligó a preguntar por la presencia de platenses. "¿Y de La Plata?", siguió.

Pocos minutos antes, desde el escenario, había interrumpido su discurso para averiguar quién era Ana, una joven que le hizo llegar una carta a través de Raúl Castro. "¿Quién es Ana?", inquirió en tono casi docente. "Hola Ana. Raúl me regaló tu carta. Ya es patrimonio mío y del pueblo argentino. Sentate en mi lugar y esperame, así cuando bajo te saludo, por favor", la invitó ni bien logró individualizarla.

Más hermetismo en Caracas. Tal como ocurrió con su paso por La Habana, la agenda de la Presidenta en Venezuela es un misterio. Sólo trascendió que se encontrará con Hugo Chávez mañana y que regresará a Buenos Aires el viernes próximo.

Según fuentes oficiales consultadas por LA NACION, la Presidenta intercederá y reclamará una compensación por la situación de la siderúrgica.

La negociación. Según advirtieron en el Gobierno, las gestiones sobre Techint se harán con la máxima cautela para evitar tensiones. Casi como si fuera un tema tabú, igual que como ocurrió con el caso Hilda Molina durante la visita a Cuba.

De acuerdo con fuentes de la empresa, está previsto que durante las reuniones que mantendrán los integrantes de la delegación argentina con sus pares venezolanos se acordarán el monto y la modalidad del pago de la indemnización a Ternium, principal accionista de Sidor y propiedad de Techint.

Del desembolso que haga el gobierno venezolano depende una inversión de 1200 millones de dólares en la Argentina que el grupo anunció en octubre y que acaba de suspender, "ante una feroz caída de la demanda" del acero. La marcha atrás sobrevino a la decisión de Siderar, otra empresa del grupo, de despedir a 1000 operarios de su planta de San Nicolás.

Fuente: La Nación

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